lunes, 1 de diciembre de 2014

Llevas un tiempo con él acechándote, sabes que esta ahí, pero tenías miedo a verle tan de cerca. Algo que llevabas tanto tiempo intentando ocultar, por fin hoy se pone de manifiesto. Pensaste que este día jamás volvería a pasar pero ahí esta con más fuerzas de tumbarte, vuelve ese monstruo que la gente vencía con unas simples palabras, pero eres tú quien se enfrenta a el cada día ante el espejo, y vuelve a darte miedo y asco, asco y miedo. Tratas de no mirarte en el espejo más, de no analizar cual es la verdad sobre ti mismo, pero no puedes huir, sabes que ha vuelto. No gustarle a los demás nunca fue un problema, pero no gustarte a ti mismo si, recuerdas cuando te partiste el brazo por tres sitios por falta de calcio, recuerdas tus dientes amarillentos y aun así no eres capaz de quitarte la idea de la cabeza. Te das miedo, te das asco, y vuelves a correr en círculos. No sabes que es lo que puedes hacer esta vez, la inmediatez no existe, y eso es lo que quieres, inmediatez.