lunes, 1 de diciembre de 2014

Llevas un tiempo con él acechándote, sabes que esta ahí, pero tenías miedo a verle tan de cerca. Algo que llevabas tanto tiempo intentando ocultar, por fin hoy se pone de manifiesto. Pensaste que este día jamás volvería a pasar pero ahí esta con más fuerzas de tumbarte, vuelve ese monstruo que la gente vencía con unas simples palabras, pero eres tú quien se enfrenta a el cada día ante el espejo, y vuelve a darte miedo y asco, asco y miedo. Tratas de no mirarte en el espejo más, de no analizar cual es la verdad sobre ti mismo, pero no puedes huir, sabes que ha vuelto. No gustarle a los demás nunca fue un problema, pero no gustarte a ti mismo si, recuerdas cuando te partiste el brazo por tres sitios por falta de calcio, recuerdas tus dientes amarillentos y aun así no eres capaz de quitarte la idea de la cabeza. Te das miedo, te das asco, y vuelves a correr en círculos. No sabes que es lo que puedes hacer esta vez, la inmediatez no existe, y eso es lo que quieres, inmediatez.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Darte una ducha y ponerte guapo solo para estar en casa, sin ningún otro fin que el de no aparentar nuevamente dejadez y poder mirarte al espejo con un poco de dignidad. Es domingo y fuera llueve, tu perra se ha comido tus calcetines favoritos y tu novio tiene que trabajar delante del ordenador toda la tarde. Sientes tus bioritmos bajos y pones música alta de la que hace que bajen aun más, la temperatura al menos es alta, aun no es otoño pero las hojas de tus plantas yacen en el suelo augurando el final de una temporada y el tuyo propio, así que decides ponerlas en tu lugar favorito de la casa el balcón. No crees en Dios, pero sería un buen día para ponerle velas, o para empezar con tu problema de piromanía. El desajuste que tienes de pensamientos no hace más que incrementar tus ganas de gritar entre pausa y pausa de tus continuas ganas de llorar. Sientes que se aproxima, sientes que pronto llegara el momento y aunque sabes que es algo que no puedes evitar, tampoco te atreves a correr directo al cuchillo que acabaría con tanta tontería. Golpeas el espejo que hasta hace un momento era tu amigo y ves la sangre manchar tu cara. Hay pedazos de cristal por todo el suelo pero aun así estas descalzo, crees que alguien te salvara. Pero todos se están ahogando, la tormenta se los ha llevado a todos. Estas solo. Tu solo.

sábado, 18 de enero de 2014

"El aire se volvía tan pesado a su alrededor que empezaba a respirar con la dificultad de un resfriado mal curado. No eran ni las nueve de la noche y ya quería meterse en la cama para dejarse seducir o atormentar por los sueños y no sentir más aquella realidad de luces amarillas que hasta ahora, aquel sábado de enero le tocaba vivir. Trataba de fijar la mirada en un solo punto con el fin de no llamar la atención de quienes en aquel momento le rodeaban pero era imposible concentrarse por un solo momento en algo que no fuese el ovillo de pensamientos que parecían haberle declarado la guerra en el interior de su cabeza aun húmeda tras la ducha de agua fría que había tomado con el fin de apaciguar la fiebre que hoy había decidido atacar repentinamente con todas sus fuerzas. El lexatin y el valium que llevaba en su bolsillo trasero serian grandes compañeros de viaje para esa noche, tan solo necesitaba llegar al estanco con el fin recuperar el olor a tabaco que desprendía su madre, antes de dejarse llevar con Morfeo, y por el cual aun se sentía embriagado los días que su estomago no le dejaba quedarse quieto en ningún lugar, aquel olor le abrazaba y calmaba sus nervios hasta un punto que nadie podría conocer, no era un olor a tabaco fuerte, era un olor a tabaco mezclado un suave aroma a perfume traído de alguna tienda de Paris y con un toque de aquel suavizante de antaño que sus prendas desprendían, un suavizante que jamas encontró en sus lavadoras. Era dieciocho de enero, y pronto diecinueve, y pronto veinte..."

domingo, 8 de diciembre de 2013

Sentir que hoy te costará sonreír porque tus músculos no te lo permiten, y no se trata de una parálisis sino de un agujero en tu cara, separas los pies del radiador porque demasiado cerca te quemas, pero al alejarlos los tienes congelados, es así como te sientes ahoramismo, como tus propios pies, no puedes ni acercarte a ti mismo ni alejarte, te quemas o te congelas, te duelen los ojos y tus labios agrietados por el frío aire que respiras no pueden ni susurrar a quien duerme a tu lado como te sientes, ya que has enmudecido. Buscas un lugar oscuro en el que sentirte seguro, una chaqueta que probarte que te haga sentirte mas cómodo, pero en esta casa las paredes no parecen ser tus amigas y los abrigos no devuelven la temperatura a la edad de hielo que atraviesa tu piel. Echas tanto de menos ese sentimiento que hace años tenias, echas de menos el volver a sonreír como antes, el volver a ser feliz, y te preguntas si podrás volver a hacerlo algún día, te sientes forzado a ha pensar que si, pero sabes que si tienes que ser sincero contigo mismo, crees que jamás podrás hacerlo, como un depresivo que es obligado a mirar por las ventanas como el resto del mundo pasa a su alrededor sin pararse, tratas de controlar cada sentimiento que pasa por tus adentros de ser siempre el que tiene la buena fachada, el que no llora por sus asuntos y prefiere llorar con un anuncio estúpido de cualquier bebida refrescante con sabor a cola, pero ahora ahí lo tienes, cara a cara y sin hacer falta espejos, en el interior de tu pupilas, te ves a ti mismo, desnudo, de nada sirven las apariencias cuando el que te juzga eres tu mismo, tu retina sabe como eres, como te sientes, y que tus bioritmos no pasaran de menos diez grados hoy. Te das cuenta de todo eso, del mucho con demasiado, de que el café no siempre calienta, y de que quizá hoy será el domingo más triste de tu vida.

martes, 3 de septiembre de 2013

Dios no es capaz de cambiar el mundo, madre, lo cambian los seísmos, la hambruna y las guerras. Una oveja no lamenta la muerte del hijo de una cabra, eso es así, y así se siente él como esa cabra entre mascaras de papel maché. Todos quieren que hable pero nadie escucha. Todos quieren sentirle cerca pero tienen miedo. Miedo tiene él. Miedo a esa soledad de tener una sola llave para una puerta tan pesada, la balanza no esta equilibrada y cada día ese desequilibrio le lleva mas lejos, esconde el cuchillo tras la espalda, acaricia su filo y suena una nana. Tiembla la tierra bajo sus pies, ¿es Dios que viene a quejarse del ruido?, no, solo un mareo, lleva diez días sin comer, y uno sin beber, pretende no tener fuerzas ni lagrimas para no llorar en todo el día. 16 meses son demasiados. Bala la oveja llora la cabra.

viernes, 16 de agosto de 2013

"Apaga todas las luces, y cierra todas las persianas solo dejando el último renglón abierto por donde entra la luz que prefiere pensar que es natural, pero son las cuatro de la mañana y no hay nada a su alrededor natural, ni siquiera en su sangre, esa que ha edulcolorado con vicodeina e infusiones de plantas de las que desconoce su nombre. Ellos duermen tiernamente como dos gemelos que han jugado todo el día al "pilla-pilla", la mano derecha de B. rodea el pecho de V. mientras V. ronca y ambos permanecen ajenos a todo lo que pasa por la mente oscura de D. Últimamente D. no pasa por sus mejores días, la tristeza se hace hueco en su estomago quitándole el hambre y las ganas de mirarse en el espejo o en cualquier pupila extraña. D. sabe que todo es pasajero y que como el cuento que le contaba su abuelo y que el contará a sus hijos y nietos "Todo pasará" pero la espera hasta que ello llegue se le hace dura y el peso del reloj en su muñeca puede con él a cada segundo en el que la gravedad hace mella en sus hombros. D. estornuda para adentro para no despertarles mientras se plantea cuanto de su oscura alma deja a cada beso que les da y cuanta tristeza mas puede acumular ahora que quizá deba empezar a admitir que quiere ser feliz, quizá solo un poco feliz, pero quiere serlo. V. parece girarse en la cama buscando sus manos, pero solo ha sido un momento, quizás una pequeña pesadilla que le ha hecho recordar que D. siempre matara monstruos por el, B. sigue dormido mientras que en el corazón que lleva en el pecho se refleja el único haz de luz que entra en la estancia y le otorga mas magia de la que por si tiene. D. cierra los ojos, esta cómodo, tiene sueño pero no importa. Quiere ser un poco feliz. Les quiere."

domingo, 4 de agosto de 2013

Remar lo más fuerte que puedes con el fin de dejar de sentir las ruedas del "penny" sobre el suelo y volar o caerte y llevarte un golpe que te deje inconsciente el tiempo necesario para dejar de pensar. Parece que no solo la cama se ha vuelto contra ti sino que el resto de la calle tambien, donde todos llevan camiseta de manga corta y pantalon corto, tu llevas algo que te haga no moquear más, cuando el frio polar te atrapa en la cama no tienes mas que hacerle solo huir.
Te sientas con el cafe entre las manos y otra vez vuelven las arcadas y el nudo en el estomago, odias estas dudas, odias este sentimiento odias esta estructura que te hace padecer y meterte en lo mas oscuro de una epiral de tres epicentros. 
Suficiente se convierte en una palabra que jamas habias valorado tanto como ahora, justo cuando no lo eres. Nunca lo fuiste. Seleccion natural en un entorno que creias controlar y en realidad eras el rival mas debil. Procamaciones a "Dios" donde no estas incluido y sabanas que se manchan a la vez que alejan. 
Un gran lunes. Te acabas el cafe, ojala tuvieses a alguien con quien hablar de esto y no sentirte como ahoramismo, pero esto es lo que hay. Tu, tu y tu soledad.